Corría el año 1959 y el matrimonio Arroyo se encontraba en la espera de su hijo, que ya tenía elegido su nombre Rolando.
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Roly, como le decían sus padres, llegó cuando su padre trabajaba en los Talleres Ferroviarios, junto a cinco mil obreros de la zona, y de la capital, que con orgullo daban muestras de sus capacidades en la labor cotidiana del Taller.
Su infancia estuvo marcada por una vida dura, llena de estrecheces económicas, pero con la felicidad que brinda la inocencia, ya que este se divertía con sus amigos, cazando pajaritos con su gomera o jugando al fútbol con una pelota hecha de media y rellena con papel.
Su vida escolar transcurrió en la escuela Nº46 Nicolás Avellaneda de la misma ciudad, donde los alumnos se divertían con la enseñanza de entonces y esperaban ansiosos el recreo, para ir a jugar arriba de un enorme árbol que estaba ubicado en el patio de la escuela. Allí trepaban creyendo ser pilotos, mientras el viento despeinaba sus cabellos y los obligaba a sujetarse fuerte de las ramas.
Quizás aquella época fue la más feliz de su vida junto a compañeros, con los que compartía sus sueños y sus carencias. Se trataba de una pobreza compartida que por los juegos no parecía tal.
Al cursar sus estudios secundarios en el seminario, se le otorgó el título de bachiller con orientación humanista y continuó sus estudios de abogacía en la Universidad Nacional de Tucumán.
Por entonces una noticia hizo temblar a la sociedad taficeña y a la familia Arroyo. El gobierno militar del Proceso de Reorganización Nacional decidió cerrar los Talleres Ferroviarios, dejando sin empleo a miles de trabajadores que padecían ahora la odisea de ser desocupados.
Desde entonces. Roly Arroyo debió trabajar para colaborar en la mantenimiento de su casa, empleándose en trabajos mal pagados y sin cobertura ni estabilidad, hasta que pudo acceder por su conexiones políticas a la obra social Subsidio de Salud donde se desempeña hace 28 años como empleado administrativo.
En su trabajo realiza múltiples tareas, entre ellas la atención al público, lo cual demuestra su vocación de servicio, ya que trata siempre por todos los medios de solucionar los problemas a los afiliados.
Una tarde en el monte santiagueño, donde su padre solía cazar, lo llevó a el siendo pequeño. Comenzaron a caminar y se perdieron, Roly se asustó y comenzó a llorar. Su padre para ubicarse subió a un árbol y así poder ver como seguir.
Al bajar lo veía al niño que estaba mal, y sin saber que hacer, usando palabras sabias lo consoló y lo tranquilizó.
Así aprendió que a pesar de un mal momento, se puede apreciar lo bueno. Como el canto de los pájaros, el sonido del agua del río, la brisa del viento y así la angustia pasó a ser alegría junto a su padre y la naturaleza.
Carrera Política:
Roly empezó a militar dentro del Partido Justicialista, de la ciudad de Tafí Viejo, en los años 1982, con una profunda tarea de lectura de libros y fuerte formación, ya que fue alumno de la escuela Superior Peronista, que la presidia el ex-gobernador Fernando Riera, siendo su mejor alumno.
Luego de la apertura democrática fue secretario privado del presidente de la cámara de diputados Dr. Jesus Maria Martinez.
Siempre se manejó por obediencia a los ideales del peronismo, que privilegiaba un servicio a la comunidad, haciendo el esfuerzo de mejorar la calidad de vida de los taficeños, orientados a servir mas a lo que menos tienen osea a los pobres. Siempre tuvo una mano tendida por los carenciados y su casa en todo momento, fue y es una puerta abierta para las necesidades comunitarias.Cuando comenzó a militar en política fue recibido por un grupo de ex ferroviarios, que pertenecían a la intersectorial Ferroviaria integrada por: Américo Diaz, Juan Carlos Zelaya, Rene Alvarez y Chichilo Celiz, quienes fueron sus referentes y maestros en el arte tan difícil de hacer política.
Siempre lo guió sus enseñanzas relacionadas con la humildad, responsabilidad y compromiso. Su codigos de respecto a los principios doctrinarios son los que los destacan, muchas veces prefirió perder antes que transgredir.
Así fue presidente de la junta peronista de Tafi Viejo 1983-1986, ocupo cargos partidarios, vicepresidente de la junta departamental de Tafí Viejo, congresal Nacional del PJ, fue consejero provincial del PJ.
Se vinculo con importantes políticos como Fernando Riera, Carlos Menen, Antonio Cafiero, Nestor Kirchner, Cristina Fernandez, Julio Miranda, Ramón Ortega, etc.
Desarrollo varios proyectos en bien a la comunidad. Actualmente esta trabajando en la instalación de oficinas del Anses en Tafí Viejo como así también abrir una filial del IPSST en Lomas de Tafí. Pretende agregar en el organigrama del municipio taficeño la dirección de desarrollo industrial, ya que tafí viejo fue vanguardia en metalúrgica con los Talleres Ferroviarios.

