Ricardo Sánchez nació en Córdoba lugar donde conoció el escultismo, una pasión que hasta el día de hoy vive con intensidad. Fundó muchos grupos scout en la capital del cuarteto. Pasó momentos duros en su vida. Se vino a vivir en Tucumán escapándose de la dictadura militar y se radicó en esta provincia para siempre. Siguió con la misma garra de siempre y en Concepción fundó el Grupo Scout Perito Moreno Nº 550, donde es el actual jefe, para cambiarle la vida a muchos jóvenes de ahí. Ricardo, el mejor maestro de todos.
El sol pega fuerte en
Concepción, son las 09:15 AM. En el barrio el clavillo se encuentra un hombre
de avanzada edad. Pelo blanco, de tez morena y con unos cuantos kilos demás.
Saluda cordialmente a Crónicas Tucumanas y los invita a ingresar en su morada. En
el centro del comedor se encuentra una mesa con seis sillas a su alrededor.
Arriba de ella se encuentran unos cuantos papeles y en la punta un mate en
bombilla listo, para que empiece a pasar de mano en mano a la hora de
conversar. Tres paredes blancas rodean el lugar, a su izquierda se encuentra
una imagen de Jesús crucificado, a su derecha
una cuadro muy colorido pintado a mano, del otro lo una ventana y la
puerta que dan hacia la calle. Ricardo se sienta en una silla que está a la
punta de la mesa, agarra el mate y comienza cebar. Detrás de su espalda se
encuentra un estante grande donde se divisan un reloj, varios objetos de
artesanías, una ensaladera en reconocimiento a sus años como jefe del grupo
scout, un teléfono fijo, una fotografía de dos niños que aparentar ser sus
nietos y una fotografía de Ricardo junto con otros dirigentes en las ruinas de
Machu Pichu.
Proveniente de una familia
humilde y numerosa, Ricardo nació el Villa Alberdi e hizo sus estudios en esa localidad.
Entró al seminario y uno de sus profesores lo hizo trabajar con los scout. Ahí
conoció la pasión por el escultismo y se metió de lleno en esta manera de
vivir. Se hizo guía de su patrulla y posteriormente con 18 años fundó su primer
grupo scout en Jesús María y no paró, fue uno tras otro. Cargaba su mochila al
hombro y se iba de su casa por días. Regresaba estaba un par de horas y se
volvía a marchar. Su vida corría a mil por horas. Se convirtió en alguien
importante en esa ciudad y las malas noticias comenzaron a llegar.
-Fui buscado varias veces
por los militares en Córdoba, y cuando la cosa se puso fea tuve que venir a
Concepción. Perdí a varios familiares y amigos por eso. Eran tiempos duros y si
vos te mostrabas diferente al resto te borraban del mapa.
Escapando prácticamente de
muerte vino a Tucumán. Empezó trabajando en un aserradero de Concepción casi
jornadas completas y siguió estudiando hasta que se recibió de psicólogo. En el
´79 arrancó con el grupo en la ciudad el principio eran sólo unos cuantos
chicos. En un anuncio publicitario gráfico puso que dictaba un curso para
dirigente y así fue que surgieron los primeros 12 dirigente. La voz se le llena
de melancolía al abrir un libro verde donde tiene anotado todos los chicos que
hicieron la promesa scout. Fueron 12 en ese entonces. El movimiento scout
comenzó a pisar fuerte en la ciudad y año tras años los niños empezaban a
sumarse, como así también los campamentos. Empezaron con 20 scout los primeros
campamentos y en la actualidad exceden los 200 jóvenes que cumplieron con su
promesa y que se sumaron. Los colores para el pañuelo son rojo y verde, pasión
y esperanza. Esa esperanza Ricardo tenía cuando llegó aquí.
-No me gusta ser visitante.
Me gusta encarnarme en un lugar y cuando llegué aquí sabía que este iba a ser
mi lugar y el lugar donde tendría mis hijos, así que pensé en hacerle algo para
que le quede a ellos y todos los niños de aquí y arranque con la fundación del
grupo.
Campamentos, caminatas, nuevas
amistades, aventuras y demás cosas giraban en torno de la vida del jefe scout.
Pero las malas noticias eran una constante para él.
-La última vez que vi a mi
madre antes de que fallezca fue en un campamento, ella fue de visita con mi
padre y después me llamaron para avisarme. Después tendría varias perdidas, mi
padre, dos de mis hermanos, gente muy cercana a mí pero bueno, la vida debía
continuar.
Más allá de eso y en vez de
caerse en un agujero de angustia, Ricardo se fortaleció y dedicó su vida al
servicio de la gente brindándole un lugar de confort para esos niños que andan
por la vida sin rumbo alguno. Rescatando a más de uno, de las drogas y los
malos vicios. Tanto fue así que hasta llegó a tomar el papel de padre para
varios muchachos colaborando en estudio y su alimentación.
-Aquí hubo un grupo de 12
dirigentes a los cuales entre todos colaboramos para que ellos puedan seguir
estudiando lo que quieran. Pagamos sus estudios entre todos y un lugar donde alquilar
para que pudieran estar cómodos. Esto es una gran familia, nos ayudamos entre
todos.
Se acerca el día sábado.
Ricardo agarra las llaves de su camioneta y emprende rumbo hacia la sede scout ubicada
a la par del místico Club de Huirapuca. Los niños van llegando de a poco al
igual que los dirigentes, se prepara el arreamiento a la bandera y el saludo
ceremonial para dar inicio a la jornada scout. Ricardo como de costumbre
prepara un mate y se lo invita a quien se acerca para conversar. Hace una pausa
mira a su alrededor y con ojos de felicidad admira las belleza de la naturaleza
y lo mejor de todos a los niños jugando en las instalaciones de su sede.

-Miro esto y me lleno de
felicidad. Aquí más que nada formamos líderes, buenas personas y los exigimos
que sean exitosos. Para ir a un campamento si o si deben tener menos de dos
materias desaprobadas en la escuela. Hoy por hoy, si no estudias no sos nadie y
nosotros exigimos a los chicos andar bien y por supuesto ayudamos en lo que
podemos.
Mira el reloj, se acerca la
hora del arriamiento de la bandera para finalizar la jornada. Ricardo se pone al
frente y da una charla motivadora a los niños con la principal frase que sean
felices y les agradece el estar presentes. Termina el arriamiento saluda con un
“Grupo Scout Perito Moreno por Dios y la Patria siempre” a los que los jóvenes
contestan “listos”. Y finaliza la jornada scout, otra más que este veterano
dirigente vive con intensidad y agradece a Dios por las cosas que le dio en su
vida y más que nada por este hermoso grupo que fundó y en el cual estará por el
resto de sus días.
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